Violencia sexual escolar en Perú alcanza récord histórico: más de 2.000 denuncias en 2026
Entre enero y septiembre, el Ministerio de Educación registró 2.059 reportes de violencia sexual en colegios públicos y privados, la cifra más alta para ese periodo desde la creación del SíseVe en 2013. Especialistas advierten que la prevención debe ir más allá de atender cada denuncia e involucrar a las familias, las escuelas y las instituciones de protección.
El Perú enfrenta una preocupante situación en sus instituciones educativas. Entre enero y septiembre de 2026, el Ministerio de Educación (Minedu) contabilizó 2.059 reportes de violencia sexual escolar, un récord para ese periodo desde que se creó la plataforma SíseVe. Del total, 1.198 denuncias corresponden a hechos reportados entre estudiantes, mientras que 861 involucran a personal de los colegios como presunto agresor. Estas cifras vuelven a poner en debate la capacidad de las instituciones para garantizar entornos seguros para niños y adolescentes.
Los reportes también evidencian que el problema alcanza a diferentes regiones del país. Lima concentra 677 casos, seguida de Piura, con 140, y Arequipa, con 110. Asimismo, se identificaron colegios con múltiples reportes, entre ellos el Ricardo Bentín y el Liceo Santo Domingo, en Lima; el Glorioso Colegio Nacional de Ciencias, en Cusco; y el Enrique Paillardelle, en Tacna. Ante las denuncias, algunas instituciones informaron sobre la activación de protocolos y coordinaciones con las autoridades, mientras que otras no brindaron declaraciones o remitieron las consultas a los canales oficiales.
Desde el Minedu, la especialista en gestión escolar Rosa Vallejos señaló que el incremento de reportes podría estar relacionado con un mayor conocimiento de los canales de denuncia, aunque advirtió que todavía existe un subregistro. También destacó que la respuesta de los colegios no debe limitarse a atender cada caso de manera individual, sino que necesita incorporar acciones de prevención y coordinación con entidades como las DEMUNA, los centros de salud y la Fiscalía. A ello se suma la participación de las familias, la formación de docentes y el desarrollo de estrategias para promover el respeto y la protección de los estudiantes. Por su parte, el Minedu cuenta con programas focalizados de prevención, aunque especialistas consideran necesario reforzar estas intervenciones.
Las cifras reflejan un desafío urgente para el sistema educativo peruano: prevenir la violencia sexual y garantizar que cada denuncia sea atendida con responsabilidad, confidencialidad y sin impunidad. La protección de los escolares requiere una respuesta articulada entre autoridades, instituciones educativas y familias, además de mecanismos efectivos para evitar que estos hechos se repitan. Mientras el Minedu impulsa nuevos lineamientos sobre disciplina escolar, el reto es convertir las medidas de prevención y protección en acciones concretas dentro de cada colegio.